La guía del superviviente oncológico

Es fácil convertir la enfermedad y los sentimientos que esta te produce en un tabú. Vas a sentir muy intensamente y a estar mal, y muchas veces vas a pensar que mejor no molestar a la gente con esos pensamientos porque «qué bajona». Y los que te rodean, a su vez, pensarán que preguntarte o mencionar ciertas cosas va a hacerte sentir mal y por ello callarán. Esto provoca una conspiración del silencio en la que nadie saca el tema por miedo. 

El tema generalmente es la muerte. Nos da miedo morirnos. Es algo cultural y social. Y nos suele costar hablar de ello cuando la muerte es una posibilidad real, cercana y tangible. Pero al no hablar de ello nos privamos a nosotros mismos de decir ciertas cosas que muy probablemente queremos decir. Y, a la vez, privamos a nuestros seres queridos de respondernos y de decirnos otras que, estoy convencido, no les gustaría que se quedaran dentro.

CONSEJO: Mi consejo: haz e invita a tu entorno a hacer lo que les salga y apetezca. Habrá gente que prefiera esquivar ciertos temas porque le resulten incómodos y también los habrá que quieran hablarlos. Ambas son opciones válidas y correctas. A nivel personal, hablar sobre ciertas cosas hace que me sienta mejor al respecto, aunque me den un miedo terrible. Comentarlas me hace sentir que tengo un cierto poder sobre ellas. No sobre lo que va a pasar, lógicamente, pero sí sobre cómo puedo yo afrontarlo y cómo me gustaría hacerlo.

6 EL TABU
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